Camila Gimenez Smeail, Francisca Soldaini,Héctor Alejandro Serra

by sciens.editorial@gmail.com 25 min read

Cuál es la magnitud de la cardiotoxicidad inducida por drogas

Resumen     

La cardiotoxicidad inducida por fármacos comprende un conjunto heterogéneo de alteraciones capaces de afectar cualquier parte del corazón. Sus manifestaciones incluyen prolongación del intervalo QT, arritmias, miocarditis y enfermedad valvular, situaciones que pueden conducir a disfunción ventricular e insuficiencia cardíaca. La magnitud del riesgo varía según la molécula, la dosis, la duración de la exposición, las combinaciones terapéuticas y las características clínicas del paciente. En este artículo se revisan los principales grupos farmacológicos asociados con cardiotoxicidad, sus manifestaciones predominantes, los factores que aumentan la susceptibilidad y las estrategias de prevención y monitoreo. Asimismo, se diferencia la cardiotoxicidad directa de otros efectos de naturaleza vascular, hemodinámica o metabólica. El reconocimiento temprano de las personas expuestas, la revisión de interac-ciones y la monitoreo del fármaco según contexto clínico son fundamentales para reducir el daño sin limitar aquellos tratamientos potencialmente beneficiosos.

 Palabras clave

Cardiotoxicidad inducida por fármacos, efectos adversos cardíacos, farmacovigilancia, seguridad farmacológica

 Abstract     

Drug-induced cardiotoxicity encompasses a heterogeneous group of abnormalities capable of affecting any part of the heart. Its manifestations include QT interval prolongation, arrhythmias, myocarditis, and valvular diseases, which can lead to ventricular dysfunction and heart failure. The magnitude of the risk varies depending on the specific drug, dosage, duration of exposure, therapeutic combinations, and the patient’s clinical characteristics. This article reviews the main drug classes associated with cardiotoxicity, their predominant manifestations, factors increasing susceptibility, and strategies for prevention and monitoring. It also distinguishes direct cardiotoxicity from other vascular, hemodynamic, or metabolic effects. Early identification of exposed in-dividuals, review of drug interactions, and monitoring based on clinical contexts are essential to minimize harm without restricting potentially beneficial treatments.

 Palabras clave

Drug-induced cardiotoxicity, cardiac adverse effects, pharmacovigilance, drug safety

Introducción

Los fármacos no son inocuos. Esta aseveración por motivos poco claros pasa inadvertida en la sociedad y lo que es peor, está absolutamente infra dimensionada en el propio ámbito de la salud, aun cuando se produjeron a lo largo del siglo XX situaciones calamitosas ocasionadas por fármacos [1] y que ha dado cabida a la Farmacovigilancia, una disciplina fran-camente epidemiológica con el reconocimiento de la Organi-zación Mundial de la Salud [2]. Nuestro grupo en la Primera Cátedra de Farmacología de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires, viene estudiando la segu-ridad de los fármacos desde hace más de 20 años [3-10]; a la vez que profundizó el concepto de “Prescripción en cascada” [11,12].

Los beneficios clínicos de un tratamiento farmacológico deben valorarse junto con sus posibles efectos adversos. En el ámbito cardiovascular, algunos medicamentos pueden alterar directamente la estructura o la función del miocardio, modifi-car la generación o conducción del impulso eléctrico, afectar las válvulas cardíacas o desencadenar procesos inflamatorios capaces de comprometer la función del corazón. Estas mani-festaciones se agrupan, de manera general, bajo el concepto de cardiotoxicidad inducida por fármacos [13].

La toxicidad de una medicación cardiológica sobre el orga-nismo en general y sobre el corazón en particular fue puesta de manifiesto magistralmente por el mismo William Withering cuando introdujo el uso de la digital a fines del siglo XVIII

[14]; así que este fenómeno no sería un problema nuevo, aunque sí minimizado [15]. Por ello, en esta historia deben reconocerse algunos hechos destacables como los reportes de cardiotoxicidad que, desde hace unos 30 años atrás, han de-terminado el retiro de, por lo menos, una veintena de fárma-cos comercializados [13,16], o el metaanálisis mal efectua-do sobre rosiglitazona y riesgo cardiovascular [17] que fijó la obligatoriedad de estudiar la seguridad cardiovascular de toda medicación antidiabética nueva.

Sin embargo, es necesario distinguir cardiotoxicidad directa de otros efectos adversos cardiovasculares que incluyen a todo el árbol vascular. Así, ciertos fármacos que por su accionar modifican la hemorreología, favorecen la retención hidrosalina o causan manifestaciones del síndrome metabólico pueden ex-hibir baja seguridad cardiovascular al propiciar indirectamen-te fenómenos disfuncionales de evidente relevancia clínica pero que no representan una afectación primaria del corazón. Tal el caso de los antiinflamatorios no esteroides inhibidores selectivos de la ciclooxigenasa 2 o COXIBs que incrementan el riesgo isquémico a través de modificaciones vasculares [18].

Por ello, el objetivo de esta revisión es describir las princi-pales manifestaciones de cardiotoxicidad inducida por fárma-cos, identificar los grupos farmacológicos más relevantes y sus factores de riesgo, y resumir las medidas disponibles para su prevención, detección y monitoreo. Asimismo, se propone di-ferenciar la lesión cardíaca directa de otros efectos cardiovas-culares indirectos y analizar las limitaciones de la evidencia empleada para estimar la magnitud del problema.

Magnitud del problema

La cardiotoxicidad por fármacos se centra específicamente en el corazón, su función y su viabilidad como órgano. Como se refirió, no constituye una entidad única, sino que puede ser resultado del menoscabo de una o varias estructuras y funcio-nes del corazón, y es responsable de una morbimortalidad no muy bien dimensionada. Su aparición es dependiente de la dosis y el tiempo de exposición pues se asocia principalmente con dosis elevadas y tratamientos prolongados que propician la acumulación. Además, influyen en dicha toxicidad factores de riesgo adicionales propios de los pacientes como la edad, la preexistencia de enfermedades cardiovasculares, el funcio-nalismo renal y hepático, las alteraciones electrolíticas y las interacciones con otros tratamientos.

El reconocimiento de la cardiotoxicidad adquirió especial re-levancia con el desarrollo de la cardiooncología, debido a los efectos miocárdicos, eléctricos y vasculares asociados con de-terminados tratamientos antineoplásicos [19]. No obstante, el problema excede ampliamente este campo extendiéndose al empleo de muchos grupos, especialmente cuando existen los factores mencionados. Esta toxicidad exhibe una frecuencia no despreciable y enormemente variable entre los grupos de fármacos considerados. Si bien su conocimiento se ha am-pliado a partir de ensayos clínicos, estudios observacionales, series de casos y sistemas de farmacovigilancia, para muchos grupos no está correctamente registrada (no se definen bien el evento, la población evaluada y el método empleado) o es simplemente una descripción (con poco peso de evidencia), lo que restringe su real importancia y la posibilidad de com-pararla entre poblaciones o regiones. No obstante, la tabla 1 intenta resumir lo dicho mostrando los distintos tipos de car-diotoxicidad y la solidez de su evidencia, los factores de ries-go asociados, como monitorearlos y que medidas preventivas pueden tomarse a partir de las referencias 19 a 26.

La farmacovigilancia es la serie de procedimientos destinados a determinar la seguridad de la medicación comercializada [2]. Su aplicación sistemática por las agencias regulatorias mundiales es relativamente reciente, ya que el inicio de los registros sobre efectos adversos se remonta a unos 60 años atrás. Entre estas, la FDA (Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos) cuenta con el Sistema de No-tificación de Eventos Adversos (FAERS) que lleva registrados desde 1968 más de 30,6 millones de reportes provenientes de todo el mundo [27]. Empleando esta base, Laverty y cola-boradores [28] informaron la existencia de unos 356000 ca-sos aproximadamente de cardiotoxicidad inducida por drogas sobre un total de más de 5,6 millones de efectos adversos reportados (6,34%) durante el período 1969-2010, siendo su tipo y porcentaje: Prolongación del período QT-arritmias: 39,3%; Enfermedad coronaria-isquemia: 37,9%; Insuficien-cia cardíaca: 12,6%; Enfermedad valvular: 7,1%; Pericardi-tis: 2,8% y Endocarditis: 0,3%. Más recientemente, con la misma base, pero para el período 2004-2023, Huang y cola-boradores [29] recopilaron los casos de insuficiencia cardíaca inducida por drogas informando unos 240000 sobre un total de más de 25,4 millones de reportes (0,94%). Recalculando

los casos de Laverty [28] y contrastándolos con los de Huang [29], la tasa para insuficiencia cardíaca ha crecido un 12% en los años transcurridos entre ambas publicaciones.

La cardiotoxicidad por drogas también ha sido objeto de im-portante discontinuación comercial de medicamentos a nivel mundial. Este fenómeno ha alcanzado, según las series es-tudiadas durante los últimos 40 años, al 10-45% de estos [15,16]. Estas discontinuaciones parecen actuar como para-digmas según las décadas para impulsar los reportes de far-macovigilancia de un tipo particular de fármaco y de cardio-toxicidad. Hacia los años 80-90 del siglo pasado fue el retiro de los antihistamínicos no sedativos, astemizol y terfenadina, y el proquinético, cisapride por estar vinculados a la prolon-gación del intervalo QT y la génesis de arritmias ventriculares polimórficas potencialmente letales [16]. Hacia los 2000 fue retirado el AINE COX2 selectivo, rofecoxib vinculado al incre-mento sustancial del riesgo de padecer isquemia miocárdica [18]. Y hacia fines de esa primera década los antidiabéticos, rosiglitazona y pioglitazona fueron relacionadas con insufi-ciencia cardíaca y riesgo isquémico [17,26].

Conclusiones y direcciones futuras

Esta nota corta se ha desarrollado para advertir la magnitud de la cardiotoxicidad por drogas, problema que en tiempos donde se prima aumentar la expectativa de vida y mejorar su calidad mediante enfoques fármaco-clínicos novedosos, es inacepta-ble, y más cuando mucho de este avance se ha dado gracias al uso de drogas aplicadas en la esfera cardiovascular.

Como se indica en la tabla 1, muchas son las drogas capaces de causar cardiotoxicidad. Desde la perspectiva de la biología de sistemas, el corazón como órgano es una bomba [31,32] que depende de un tejido muscular estriado sincicial con disparo espontáneo periódico, y cuyas células o cardiomiocitos, son pie-zas con alto grado de organización estructural y funcional. Por ello, cualquier dimensión que se aborde, desde la embriología a la clínica cardiológica, revela un fascinante árbol de posibles blancos donde las moléculas endo y xenobióticas incluidos los

fármacos, pueden actuar y, potencialmente, dañar.

Bajo este concepto, se reconocen fisiopatológicamente al me-nos tres formas generales de afectación cardíaca por fármacos [16,26,31,33]: la funcional, la estructural y la plástica. La funcional surge de una falla de bomba aguda, por isquemia, arritmias o inotropismo negativo. La estructural aparece por remodelación anómala tras disfunción metabólica o mitocon-drial y requiere años para consolidarse. Por último, la plásti-ca emparentada con la anterior dependería del inflammaging que infiltra y afecta a la vez matriz y cardiomiocitos. En to-das ellas, la señalización dada por factores de crecimiento, citoquinas, mediadores neurohumorales locales y sistémicos conspiran para, en mayor o menor medida, afectar simultánea o sucesivamente estructura y función. Hechos que sumados conducirán a la insuficiencia de órgano que terminará compro-metiendo, en consecuencia, la vida del paciente.

La frecuencia de aparición de los efectos adversos en general es muy variable y depende no solo del fármaco, de la dosis empleada o de la duración del tratamiento, sino también del tipo de paciente y de la definición utilizada para categorizar-los. Por lo tanto, cuando más se conozcan más seguro y eficaz serán los tratamientos, pues se harán en el tiempo y la forma adecuadas que cada caso requiera. Toda vez que aparece una manifestación adversa, sin importar la repercusión orgánica, es la farmacovigilancia quien permite definir señales de seguridad; por ende, es absolutamente necesaria la notificación espontá-nea por parte del personal de salud.

Por último, dado que la cardiotoxicidad potencial o manifiesta de un grupo farmacológico ha de restringir o prohibir su uso, sería deseable que sistemática y fehacientemente se defina su seguridad antes de ser comercializado. O, dicho de otro modo, se haría necesario desde etapas tempranas del desarrollo clí-nico farmacológico identificar y estudiar sistemáticamente este fenómeno para evitar que moléculas candidatas de alto riesgo alcancen el estatus de comercializables [30] y no deban ser retiradas poco después, habiendo generado daños y gastos en salud absolutamente innecesarios.

Tabla 1. Fármacos pasibles de inducir cardiotoxicidad.

Grupo y ejemplosManifestación cardíacaFactores que aumentan el riesgoPrevención y monitoreoSolidez*
Lesión miocárdica, insuficiencia cardíaca y enfermedad valvular
  Antraciclinas: Doxorru-bicina, epirrubicina, daunorrubicinaDisfunción ventricular izquierda, miocardiopa-tía e IC, potencialmente tardíasDosis elevadas, edades extremas, cardiopatía previa, HTA, radiote-rapia torácica y asociación con otros cardiotóxicosEvaluación CV basal; ecocar-diograma con FEy; troponina y péptidos natriuréticos según riesgo; seguimiento durante y después del tratamiento    Alta
Terapias contra HER2: Trastuzumab, pertuzu-mab, trastuzumab-em-tansinaDisfunción ventricular e IC, con posibilidad de recuperación al suspen-der o tratar precozmenteExposición a antraciclinas, cardiopatía previa, HTA, edad avanzada y función ventricular basal reducidaEcocardiograma basal y perió-dico; biomarcadores en ciertos pacientes; reevaluación ante sín-tomas o descenso de la función ventricular    Alta
  Agentes alquilantes Ciclofosfamida, ifos-famidaMiocarditis, lesión miocárdica aguda, disfunción ventricular, arritmias y, en casos graves ICDosis altas, administración rápida, insuficiencia renal, radioterapia mediastínica previa y asociación con otros cardiotó-xicosEvaluación CV basal según riesgo; vigilancia clínica y ECG; troponina, péptidos natriuréticos y ecocardiograma ante sospecha    Moderada
  Antimetabolitos: 5-fluorouracilo, cape-citabinaVasoespasmo coronario, síndrome coronario agudo, arritmias, menos frecuentemente, mio-cardiopatíaEnfermedad coronaria previa, infusión continua, dosis elevadas y tratamiento concomitante cardiotóxicoIdentificación de antecedentes coronarios; vigilancia clínica durante la administración; ECG y biomarcadores ante dolor torácicoAlta para isque-mia; moderada para lesión directa
Inhibidores tirosi-na-quinasas y anti VEGF: Bevacizumab, sunitinib, sorafenib, pazopanib  HTA, disfunción ven-tricular, IC, isquemia y eventos trombóticosHTA no controlada, enferme-dad CV previa, edad avanzada, disfunción renal y tratamiento concomitante cardiotóxicoControl basal y periódico de presión arterial; evaluar función síntomas y ventricular según riesgo; biomarcadores en ciertos pacientes    Alta
Inhibidores proteaso-males: Carfilzomib, bortezomib  IC, HTA, isquemia y arritmiasCardiopatía previa, HTA, edad avanzada, disfunción renal y exposición previa a otros cardio-tóxicosEvaluación CV basal; control de presión arterial, volumen y síntomas; ecocardiograma y biomarcadores según riesgo  Moderada-alta
Inhibidores de puntos de control inmune: Nivolumab, pembroli-zumab, ipilimumabMiocarditis inmuno-mediada, trastornos de conducción, arritmias, pericarditis e ICInmunoterapia adicional, enfer-medad CV o autoinmune previa y tratamiento concomitante cardiotóxicoECG y troponina basales; vigilan-cia estrecha al inicio; evaluación urgente con ECG, biomarcado-res, ecocardiograma y resonancia ante síntomasModera-da- baja, asociación clínicamente consistente
Taxanos: Paclitaxel, docetaxelBradicardia, trastornos de conducción y arrit-mias; disfunción ventri-cular menos frecuenteCardiopatía previa, tratamiento concomitante con antraciclinas, alteraciones electrolíticas, dis-función hepática o renalVigilancia clínica; ECG en pacientes de riesgo o ante sínto-mas; revisión de interacciones  Moderada
    Clozapina  Miocarditis temprana y, con menor frecuencia, miocardiopatía dilatadaTitulación rápida, dosis acu-mulada inicial elevada, uso concomitante de valproato, edad e idiosincraciaTitulación progresiva; vigilan-cia de síntomas; troponina y proteína C reactiva durante las primeras semanas según proto-colos locales    Moderada-alta
  Inotrópicos: Dobutami-na, adrenalina, nora-drenalina, isoproterenolTaquiarritmias, isque-mia y lesión miocárdica por mayor demanda; miocardiopatía en expo-siciones intensasDosis elevadas, tratamiento prolongado, hipovolemia, enfer-medad coronaria y alteraciones electrolíticas  Utilizar la menor dosis eficaz; control hemodinámico y ECG; corrección de electrolitosAlta para arrit-mias; modera-da para lesión estructural
Agonistas 5-HT2B: Fenfluramina, dexfen-fluraminaValvulopatía cardíaca y, en algunos casos, hiper-tensión pulmonarDosis y duración de la expo-sición; asociación con otros agentes 5-HT2BEvitar exposiciones no justifica-das; evaluación clínica y ecocar-diográfica cuando corresponda  Alta
Grupo y ejemplosManifestación cardíacaFactores que aumentan el riesgoPrevención y monitoreoSolidez*
  Ergolinas agonistas dopaminérgicos: Caber-golina, pergolidaEngrosamiento, fibrosis valvular y regurgitación, especialmente a dosis altas y tratamiento pro-longado  Acumulación, particularmente en enfermedad de Parkinson  Evaluación clínica; ecocardio-grama basal o periódico según dosis, indicación y duración    Moderada-alta
  Sustancias de abuso Alcohol, cocaína, metanfetaminaMiocardiopatía dilatada o por catecolaminas, miocarditis, isquemia, arritmias y muerte súbitaConsumo intenso o crónico, asociación de sustancias, HTA o enfermedad cardiovascular previa, hipovitaminosisPesquisa del consumo; sus-pensión; ECG, biomarcadores y evaluación por imágenes según presentación clínicaAlta para alco-hol y cocaína; moderada para otras sustan-cias
    PropofolSíndrome por infusión prolongada de propofol: disfunción miocárdica, bradiarritmias, shock y paro cardíaco  Dosis elevadas, infusión prolon-gada, enfermedad crítica, uso de catecolaminas o corticoides y alteraciones metabólicas  Respetar dosis y duración; monitorizar estado ácido-base, lactato, CPK, ECG y función hemodinámicaModerada, basada en series clínicas y mecanismo consistente
Alteraciones electrofisiológicas y arritmias inducidas por fármacos
Inhibidores de deaceti-lasas de histonas: Vorinostat, romidepsi-na, belinostatProlongación del QT, arritmias y alteraciones inespecíficas de la función ventricular  QT prolongado, trastornos elec-trolíticos y asociación con otros fármacos que prolongan el QT  ECG y electrolitos basales y periódicos según el fármaco y el riesgo individual    Moderada-baja
Antiarrítmicos IA y III: Quinidina, procaina-mida, disopiramida, sotalol, dofetilida, amiodaronaProlongación del QT y torsades de pointes; bradicardia y trastornos de conducciónQT basal prolongado, bradi-cardia, sexo femenino, hipo-potasemia, hipomagnesemia, insuficiencia renal o hepática e interacciones  ECG basal y periódico; ajuste por función renal o hepática; control de electrolitos e interacciones    Alta
  Antiarrítmicos IC: Fle-cainida, propafenonaEnsanchamiento del QRS, bloqueo, taquicar-dia ventricular y agrava-miento de arritmiasCardiopatía estructural, enfer-medad coronaria, disfunción ventricular, insuficiencia renal o hepática y dosis elevada  Excluir cardiopatía estructural relevante; ECG basal y durante titulación; ajuste de dosis    Alta
Bloqueantes del mio-cardio de conducción: Beta bloqueantes, verapamilo, diltiazem, ivabradina, digoxina, adenosinaBradicardia, bloqueo auriculoventricular y pausas sinusales; arrit-mias ventriculares en intoxicación digitálicaEnfermedad del nodo sinusal, bloqueo previo, asociación de fármacos bradicardizantes, disfunción renal, edad avanzada y alteraciones electrolíticas  Control de frecuencia y ECG; revisar combinaciones; ajustar por función renal; controlar digo-xinemia cuando esté indicado    Alta
Antidepresivos tricí-clicos: Amitriptilina, imipramina, clomipra-minaTaquicardia, prolon-gación de PR, QRS y QT, bloqueo y arritmias ventriculares, especial-mente en sobredosisSobredosis, cardiopatía previa, trastornos electrolíticos, edad avanzada e interacciones meta-bólicas  Precaución en cardiopatía; ECG en pacientes de riesgo; evalua-ción urgente ante sobredosis    Alta
  ISRS y otros antidepre-sivos: Citalopram, esci-talopram, venlafaxinaProlongación del QT principalmente con ci-talopram/escitalopram; taquicardia o hiperten-sión con venlafaxina  Dosis altas, QT prolongado, edad avanzada, insuficiencia hepática, hipopotasemia e interacciones  Selección según riesgo; ECG y electrolitos en pacientes predis-puestos; respetar dosis máximas    Moderada
Antipsicóticos: Ha-loperidol, pimozida, ziprasidona, quetiapi-na, risperidonaProlongación del QT, torsades de pointes y muerte súbita; el riesgo varía entre moléculasAdministración intravenosa, do-sis altas, polifarmacia, QT basal prolongado, alteraciones electro-líticas, cardiopatía e inhibidores metabólicosEvaluar riesgo basal; ECG en pacientes de riesgo y después de aumentos relevantes de dosis; revisar interaccionesAlta para algu-nos fármacos; moderada para el conjunto
    LitioDisfunción del nodo sinusal, bloqueo auricu-loventricular, alteracio-nes de la repolarización y arritmiasConcentraciones tóxicas, insu-ficiencia renal, deshidratación, edad avanzada y trastornos electrolíticos o tiroideos  Control de litemia, función renal y electrolitos; ECG en pacientes de riesgo o con síntomas    Moderada
Grupo y ejemplosManifestación cardíacaFactores que aumentan el riesgoPrevención y monitoreoSolidez*
Anticonvulsivantes bloqueantes de canales de sodio: Lacosamida, carbamazepina, oxcar-bazepina, fenitoínaProlongación del PR, bloqueo auriculoventri-cular y, ocasionalmente, arritmias ventricularesCardiopatía estructural, trastor-nos de conducción, edad avanza-da y combinación con fármacos dromotrópicos negativos  ECG en pacientes de riesgo; titulación prudente; revisión de interacciones    Moderada-baja
  Macrólidos: Eritromi-cina, claritromicina, azitromicina  Prolongación del QT y torsades de pointesQT prolongado, bradicardia, alte-raciones electrolíticas, cardiopa-tía, insuficiencia hepática o renal e interacciones por CYP3A4  Evitar combinaciones de riesgo; corregir electrolitos; ECG cuando existan factores predisponentesAlta para eritromicina y claritromicina; moderada para azitromicina
Fluoroquinolonas: Moxifloxacina, levo-floxacina, ciprofloxa-cina  Prolongación del QT y, raramente, torsades de pointesQT basal prolongado, edad avanzada, sexo femenino, hipo-potasemia, insuficiencia renal y combinación con otros prolonga-dores del QT  Seleccionar alternativas en pacientes de alto riesgo; ajustar dosis y controlar electrolitos    Moderada
Antifúngicos azólicos: Fluconazol, voricona-zol, posaconazolProlongación del QT y arritmias, además de potenciar interacciones farmacocinéticasInsuficiencia hepática, alteracio-nes electrolíticas y combinación con fármacos metabolizados por CYPECG y electrolitos en pacientes de riesgo; revisar cuidadosamen-te las interacciones  Moderada
Antiprotozoarios: Quinina, cloroquina, hidroxicloroquina, pentamidinaProlongación del QT, torsades de pointes, blo-queo y, con exposición prolongada a cloroqui-na, miocardiopatíaDosis elevada, insuficiencia renal, combinación con otros prolongadores del QT y trastor-nos electrolíticosECG y electrolitos según dosis y contexto; evitar asociaciones de alto riesgo; valorar toxicidad acumulativa    Moderada-alta
  Opioides: Metadona, propoxifenoProlongación del QT y torsades de pointes; alteraciones de conduc-ción en intoxicaciónDosis altas, QT prolongado, hipo-potasemia, insuficiencia hepática, interacciones metabólicas y uso de otros prolongadores del QTECG basal y de seguimiento en pacientes de riesgo o con dosis elevadas; revisar interacciones y electrolitos  Alta para meta-dona
Antieméticos y proci-néticos: Domperidona, ondansetrón, droperi-dol, cisapride  Prolongación del QT y arritmias ventricularesAdministración intravenosa rápi-da, dosis elevadas, edad avanza-da, cardiopatía, QT prolongado y alteraciones electrolíticasUtilizar la menor dosis eficaz; ECG en pacientes de riesgo; evi-tar asociaciones que prolonguen el QTAlta para domperidona y droperidol; moderada para ondansetrón
Agonistas ß2 y meti-lxantinas: Salbutamol, formoterol, teofilinaTaquicardia sinusal, fibrilación auricular y arritmias supraventricu-lares o ventricularesDosis elevadas, mala técnica de aplicación, hipoxemia, hipopota-semia, cardiopatía e interaccio-nes con inhibidores CYP1A2Evitar sobreutilización; controlar potasio en situaciones graves; monitoreo clínico y ECG ante síntomas o intoxicación  Moderada-alta
Anticolinesterásicos: Donepezilo, rivastig-mina, neostigmina, piridostigminaBradicardia, bloqueo auriculoventricular y síncope; posible prolongación del QT con algunos agentesEnfermedad del nodo, bloqueo previo, edad avanzada y uso concomitante de fármacos bradi-cardizantes  Control de pulso y síntomas; ECG en pacientes de riesgo; revisar asociaciones    Moderada
  FingolimodBradicardia y bloqueo auriculoventricular, principalmente después de la primera dosisTrastornos de conducción, cardiopatía y combinación con fármacos bradicardizantesECG y frecuencia cardíaca ba-sales; observación protocolizada tras la primera dosis  Alta
Descongestivos y simpaticomiméticos: Pseudoefedrina, fenile-frina, anfetaminasTaquicardia, hiperten-sión, fibrilación auricu-lar, isquemia y arritmias ventricularesDosis altas, cardiopatía, hiperten-sión, hipertiroidismo y combina-ción con otros estimulantesEvitar o limitar uso en pacientes de alto riesgo; control de presión arterial y frecuencia; investigar uso concomitante de estimulantes  Moderada
Anestésicos locales: Bupivacaína, ropivacaí-na, lidocaína en dosis tóxicasBloqueo de conducción, depresión miocárdica, arritmias ventriculares y paro cardíaco por toxicidad sistémica  Inyección intravascular acciden-tal, dosis excesiva, bajo peso, embarazo y disfunción hepáticaCálculo cuidadoso de do-sis, inyección y aspiración o fraccionar; monitoreo durante procedimientos; disponibilidad de emulsión lipídica  Alta en toxici-dad sistémica
  Agonistas α2: Clonidi-na, dexmedetomidinaBradicardia, hipotensión y bloqueo auriculoven-tricularDosis elevadas, administración intravenosa, hipovolemia y uso combinado con otros bradicar-dizantesControl de frecuencia, presión arterial y ECG en pacientes de riesgo o durante administración IV  Moderada-alta
Referencias: * Es una categorización orientativa basada en la consistencia de los reportes encontrados. No corresponde a la clasificación GRADE ni representa la frecuencia asociada a la exposición.

Bibliografía

  • 1) Fadel DO, Serra HA. La talidomida y su legado, lo racional dentro de lo irracional [Thalidomide and its legacy, the rational inside the irrational]. Vertex. 2012; 23: 245-51.
  • 2) Bignone I. 1 Comienzos de la Farmacovigilancia en Argentina. En Bignone I, Schiaffino S, eds. Manual de Buenas Prácticas de Farma-covigilancia. Buenos Aires: Ediciones Farmacológicas, 2014, p 17-26.
  • 3) Serra HA. Interacciones medicamentosas metabólicas. Implican-cias sobre los psicofármacos y la medicación cardiovascular. Psicofar-macología 2005; 5(32): 10-9.
  • 4) Fadel DO, Barmat R, Plotkin Y, Serra HA. Los antipsicóticos y su influencia en la generación del síndrome metabólico y de cardiopatías. Psicofarmacología 2005; 5(32): 27-33.
  • 5) Ponte ML, Serra HA, Wachs A. Impacto de reacciones adversas medicamentosas en pacientes hospitalizados. Pren Med Argent 2010; 97: 216-9.
  • 6) Ponte ML, Vera L, Serra HA, Wachs A. Hepatotoxicidad inducida por drogas. Pren Med Argent 2010; 97: 669-73.
  • 7) Ponte ML, Serra HA. Alteraciones glucémicas por quinolonas. Rev Med Int 2011; 7: 35-8.
  • 8) Serra HA, Fadel DO. Síndrome metabólico y psicofármacos, un fenómeno creciente y peligroso. Parte 1. Rev Soc Arg Endocrinol Gine-col Reproductiva 2017; 24: 26-36 y Parte 2. Rev Soc Arg Endocrinol

Ginecol Reproductiva 2017; 24: 66-72.

  • 9) Rizzo LFL, Mana DL, Serra HA. Drug-induced hypothyroidism. Medicina (B Aires). 2017; 77: 394-404.
  • 10) Estrín MA. Farmacovigilancia de Antibióticos en Terapia In-tensiva. Seguimiento de Moléculas Seleccionadas. [Tesis doctoral]. Buenos Aires: Universidad de Buenos Aires, 2024.
  • 11) Ponte ML, Wachs L, Wachs A, Serra HA. Prescribing cascade. A proposed new way to evaluate it. Medicina (B Aires). 2017; 77: 13-6.
  • 12) Ponte ML, Serra HA. 30 Cascadas Prescriptivas. En Papale RM, Schiaffino S, García Darderes MG, eds. Manual de Buenas Prácticas de Farmacovigilancia. Edición Latinoamérica. Buenos Aires: Edicio-nes Farmacológicas, 2018, p 475-82.
  • 13) Mamoshina P, Rodriguez B, Bueno-Orovio A. Toward a broader view of mechanisms of drug cardiotoxicity. Cell Rep Med 2021; 2: 100216. doi: 10.1016/j.xcrm.2021.100216.
  • 14) Withering W. An Account of the Foxglove and Some of its Me-dical Uses: With Practical Remarks on Dropsy and Other Diseases. London: J and J Robinson, 1785.
  • 15) Kantrowitz NE, Bristow MR. Cardiotoxicity of antitumor agents. Prog Cardiovasc Dis 1984; 27: 195-200. doi: 10.1016/0033-

0620(84)90004-5.

  • 16) Ferri N, Siegl P, Corsini A, Herrmann J, Lerman A, Benghozi R. Drug attrition during pre-clinical and clinical development: Unders-tanding and managing drug-induced cardiotoxicity. Pharmacol Ther 2013; 138: 470-84. doi: 10.1016/j.pharmthera.2013.03.005.
  • 17) Nissen SE, Wolski K. Effect of rosiglitazone on the risk of myo-cardial infarction and death from cardiovascular causes. N Engl J Med 2007; 356: 2457-71. doi: 10.1056/NEJMoa072761. Erratum in: N

Engl J Med 2007; 357: 100.

  • 18) McGettigan P, Henry D. Cardiovascular risk and inhibition of cyclooxygenase: A systematic review of the observational studies of se-lective and nonselective inhibitors of cyclooxygenase 2. JAMA 2006; 296: 1633-44. doi: 10.1001/jama.296.13.jrv60011.
  • 19) Lyon AR, López-Fernández T, Couch LS, Asteggiano R, Aznar MC, Bergler-Klein J, Boriani G, Cardinale D, Cordoba R, Cosyns B, Cutter DJ, de Azambuja E, de Boer RA, Dent SF, Farmakis D, Gevaert SA, Gorog DA, Herrmann J, Lenihan D, Moslehi J, Moura B, Salinger SS, Stephens R, Suter TM, Szmit S, Tamargo J, Thavendiranathan P,

Tocchetti CG, van der Meer P, van der Pal HJH; ESC Scientific Docu-ment Group. 2022 ESC Guidelines on cardio-oncology developed in collaboration with the European Hematology Association (EHA), the European Society for Therapeutic Radiology and Oncology (ESTRO) and the International Cardio-Oncology Society (IC-OS). Eur Heart J. 2022 Nov 1;43(41):4229-4361. doi: 10.1093/eurheartj/ehac244. Erratum in: Eur Heart J. 2023 May 7;44(18):1621. doi: 10.1093/ eurheartj/ehad196.

  • 20) Tisdale JE, Chung MK, Campbell KB, Hammadah M, Joglar JA, Leclerc J, Rajagopalan B; American Heart Association Clinical Phar-macology Committee of the Council on Clinical Cardiology and Council on Cardiovascular and Stroke Nursing. Drug-induced arrhythmias: A scientific statement from the American Heart Association. Circulation 2020; 142: e214-33. doi: 10.1161/CIR.0000000000000905.
  • 21) Rouaud A, Calder AE, Hasler G. Microdosing psychedelics and the risk of cardiac fibrosis and valvulopathy: Comparison to known cardiotoxins. J Psychopharmacol 2024; 38: 217-24. doi: 10.1177/02698811231225609.
  • 22) Freedman SB, Uleryk E, Rumantir M, Finkelstein Y. Ondan-setron and the risk of cardiac arrhythmias: A systematic review and postmarketing analysis. Ann Emerg Med 2014; 64: 19-25.e6. doi: 10.1016/j.annemergmed.2013.10.026.
  • 23) Ou LB, Moriello C, Douros A, Filion KB. Domperidone and the risks of sudden cardiac death and ventricular arrhythmia: A systematic review and meta-analysis of observational studies. Br J Clin Pharmacol 2021; 87: 3649-58. doi: 10.1111/bcp.14737.
  • 24) Alinejad S, Kazemi T, Zamani N, Hoffman RS, Mehrpour O. A systematic review of the cardiotoxicity of methadone. EXCLI J 2015; 14: 577-600. doi: 10.17179/excli2015-553.
  • 25) Gan L, Liu D, Ma Y, Chen X, Dai A, Zhao S, Jin X, Gu G. Car-diotoxicity associated with immune checkpoint inhibitors: Current sta-tus and future challenges. Front Pharmacol 2022; 13: 962596. doi: 10.3389/fphar.2022.962596.
  • 26) Anil AS, Sonale S, Venkateswaramurthy N. Cardiotoxic drugs: An insight into its pathologic mechanisms. Biotech Res Asia 2024; 21: 45-56. doi: 10.13005/bbra/3201.
  • 27) FDA Adverse Event Reporting System (FAERS) Public Das-hboard – U.S. Food and Drug Administration – U.S. Department of Health & Human Services. In: www.fda.gov/drugs/fdas-adver-se-event-reporting-system-faers/fda-adverse-event-reporting-sys-

tem-faers-public-dashboard. Con acceso 28 de mayo de 2025.

  • 28) Laverty H, Benson C, Cartwright E, Cross M, Garland C, Ham-mond T, Holloway C, McMahon N, Milligan J, Park B, Pirmohamed M, Pollard C, Radford J, Roome N, Sager P, Singh S, Suter T, Suter W, Trafford A, Volders P, Wallis R, Weaver R, York M, Valentin J. How can we improve our understanding of cardiovascular safety liabilities to develop safer medicines? Br J Pharmacol 2011; 163: 675-93. doi: 10.1111/j.1476-5381.2011.01255.x.
  • 29) Huang Y, Chen X, Chen M, Lin Y, Chen B, Gao H, Chen M. Drug-induced heart failure: A real-world pharmacovigilance study using the FDA adverse event reporting system database. Front Phar-macol 2025; 15: 1523136. doi: 10.3389/fphar.2024.1523136.
  • 30) Stevens JL, Baker TK. The future of drug safety testing: Expanding the view and narrowing the focus. Drug Discov Today 2009; 14: 162-7. doi: 10.1016/j.drudis.2008.11.009.
  • 31) Lederer WJ. Capítulo 21. Electrofisiología Cardiaca y el Electro-cardiograma. En Boron WF, Boulpaep EL, eds. Fisiología Médica, 3ra ed. Barcelona: Elsevier España, 2017, pp 483-506.e1.
  • 32) Boulpaep EL. Capítulo 22. El Corazón como Bomba. En Boron WF, Boulpaep EL, eds. Fisiología Médica, 3ra ed. Barcelona: Elsevier España, 2017, pp 507-32.e1.
  • 33) Ma W, Wei S, Zhang B, Li W. Molecular mechanisms of car-diomyocyte death in drug-induced cardiotoxicity. Front Cell Dev Biol 2020; 8: 434. doi: 10.3389/fcell.2020.00434.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *